Mientras los gobernantes, ministros y
responsables de la educación en mi país están más preocupados por politizar y
hacer de este derecho una bandera publicitaria, la población más aventajada
puede costearse una educación que nada tiene que envidiar a la educación gratuita,
única opción accesible a los que tienen menor capacidad de adquisición, eximiéndolos
de algunos beneficios. En tanto denuncian que se cierran las posibilidades de
estudio al soberano, cuando se seleccionan los alumnos por exámenes de admisión
o convenios institucionales, no admiten la corrupción que existe en el
otorgamiento de cupos en las escuelas y universidades públicas, que cada año o
semestre comercializan el futuro profesional del país, que tiene su esperanza
en los jóvenes que hoy se sientan en nuestras
aulas. Contribuyen al descenso de la escolaridad en los sectores populares,
cuando no amplían las oportunidades de estudio para personas de bajos recursos,
cuando no se les garantiza un transporte digno, alimentación, suministros
escolares y apoyo a los estudiantes, la presencia de suplentes, el ausentismo
de los profesores, “cabalgando horarios
y reposos” bajo la mirada indolente de los supervisores de las zonas educativas,
no construyen escuelas ni universidades, la cantidad de planteles de educación
primaria y de bachillerato es desproporcionada, esto influye directamente en el
número de alumnos que abandonan los estudios, sobre todo los estudiantes que al
ser transferidos a liceos lejanos a sus comunidades dejan de estudiar, aunado a
esto, el horario de algunos liceos oficiales es poco tentador, si tomamos en
cuenta el alto índice de violencia y la inseguridad en que está sumergida la
sociedad, la suma de todos estos factores nos da como resultado una sociedad
cada vez más pobre e ignorante, que permanece cada vez menos tiempo en las
escuelas y más en las calles, muchos estudios han demostrado que los jóvenes
que culminan sus estudios de bachillerato tienen menos posibilidades de caer en
la delincuencia.
Por mandato constitucional en Venezuela la educación es
obligatoria y gratuita desde preescolar hasta bachillerato. El Estado está
obligado a proporcionar una educación integral que brinde oportunidades de
desarrollo con igualdad de opciones para todos, aún así la deserción escolar
continúa su ascenso en las estadísticas educativas venezolanas. El abandono de
los estudios estaba muy relacionado con la repetición de grado, el nuevo
sistema de calificaciones y evaluación, sin notas, permite que casi la
totalidad de los alumnos de primaria sean promovidos a bachillerato, aún así los
alumnos no repiten pero siguen abandonando las aulas. La educación es un
aspecto de la ciudadanía que es absolutamente obligatorio para los niños y
jóvenes de acuerdo a sus edades, pero debe quedar claro que es un derecho de
los padres la determinación de la educación que deben recibir sus hijos, las actividades
educativas deben y tienen que ser compartidas y complementadas por las
iniciativas privadas y por las políticas oficiales del Gobierno Nacional.
Qué
debemos hacer nosotros para tratar de disminuir esta situación, que lo único
que evidencia es cada vez más las diferencias sociales, presentes en el país; desafortunadamente,
la calidad de la educación pública se ha deteriorado de manera impredecible,
esto ha causado que el servicio educativo privado se presente como una medida
necesaria para cubrir la deficiencia de un estado que se ha mostrado
incompetente en materia educativa, por tanto, la educación privada nace para
solventar necesidades, brindar empleos, formar profesionales y no para
competir, queda a criterio personal de las sociedades de padres y
representantes determinar la calidad de este servicio. De ellos depende evaluar
la calidad de la instrucción que están
recibiendo sus hijos, bajo la libertad y el derecho irrenunciable de escoger la
institución que sea de su agrado, y cumpla con las características que desean
para los niños y jóvenes estudiantes, es su responsabilidad como padres,
mientras el educando es menor de edad, inscribir a sus representados en el
colegio o liceo que mejor les parezca y que esté de acuerdo con sus principios
y creencias. Cualquier escuela es buena para quien tiene el deseo de aprender.
Sencillamente genial, me encantó. Te leo mucho sólo que comento poco, saludos, que las musas te sigan inspirando.
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