jueves, 16 de septiembre de 2010

Compatriotas de un pais sin dueño

Pienso en Venezuela y la dibujo como a una niña confiada que persigue sus sueños dormida, como una ama de casa siempre dispuesta a poner un plato más en la mesa. Pienso en Venezuela y me duele reconocer que aún no despierta.


Evito hablar de política pero reconozco que pocas cosas mueven mis fibras e inspiran mi alma como reflexionar sobre mi amada patria, nunca perderé la esperanza de conquistar la tierra soñada por mis padres, fruto del esfuerzo del hombre digno nacido en los pueblos de este país.

Un país lleno de gente que sale a enfrentar su día contra medidas y devaluación mientras espera que alguien sorprenda con algo más que promesas. Gente que soporta el peso de la injusticia y paga con la muerte de seres queridos el error de haber creído en las leyes venezolanas.

La realidad es que carecemos de un LIDER que concentre la atención de la mayoría que por estar dispersa no suma votos y con lástima observamos cómo se derrumba la patria mientras se pelean por un pedazo del pastel de poder en la lucha por el protagonismo político.

Es por eso que apuesto al liderazgo innato que aviva la esperanza de quienes deseamos un cambio profundo e irreversible mientras a otros la indiferencia los mata. ¡Creo en la revolución que dicta mi conciencia! No está escrita, ni me la aprendí a la fuerza por qué no somos violentos y me niego a permitir que adoctrinen mi futuro con consignas sangrientas. ¡Creo en la unidad que grita a viva voz en las calles exigiendo libertad, apuesto al abrazo fraternal de quienes son victimas de la delincuencia!

Me sumo a la lucha por construir un futuro optimista, abundante de oportunidades, amplio y diverso donde reine el equilibrio politico.

Apuesto a la lucha por el voto, al progreso continuo fruto del trabajo y la capacidad de gerenciar a este país como una gran empresa lucrativa para todos, promuevo la libertad como forma única de vida y acepto la justicia como el verdugo de los errores.

Ruego a Dios sea implacable con esta tierra y nos bañe de bondades, bendiga a los hombres que luchan por un país libre y soberano.

Hoy la patria reclama el cumplimiento de las palabras, la tierra llora la ausencia de quienes abandonaron la esperanza y el mapa refleja un futuro multicolor con oportunidades para cualquiera. Con empleos, riquezas y servicios de óptima calidad para contribuir al desarrollo de una vida que nos permita ampliar nuestras fronteras económicas.

Disfrutar de la verdadera libertad, de la autonomía de los poderes, de la justicia sin el partidismo político, convivir como COMPATRIOTAS de un país sin dueño, donde todos tenemos la oportunidad de expresarnos sin miedo.

Sueño con una patria que se ha transformado en una necesidad, una patria que no puede esperar a mañana, una patria que está naciendo mientras se sacude las alas.

@Luchypz

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