retumba con fuerza
y hace vibrar mi alma.
Mi patria, mi suelo, mi estrella.
Venezuela la del cielo algodonado
que dibuja siluetas,
la de risas infantiles y calles repletas,
extraño pisar firme mi tierra sintiendo su grandeza.
Venezuela, la que me roba el sueño,
los suspiros y el aliento.
Hecha pedazos, con la vestidura rasgada
y la mirada perdida en un mundo que no despierta.
¿Cómo se piensa en Venezuela sin que duela?
Sin que huela a despedidas y brote una lágrima
que al recorrer tu mejilla inunda el alma
de recuerdos, alegrías y esperanzas.
Luchypz
6/08/2017
