miércoles, 5 de agosto de 2020

La que me roba el sueño


Venezuela, 
retumba con fuerza
y hace vibrar mi alma. 

Mi patria, mi suelo, mi estrella.
Venezuela la del cielo algodonado 
que dibuja siluetas, 
la de risas infantiles y calles repletas, 
extraño pisar firme mi tierra sintiendo su grandeza. 

Venezuela, la que me roba el sueño, 
los suspiros y el aliento.
Hecha pedazos, con la vestidura rasgada 
y la mirada perdida en un mundo que no despierta. 

¿Cómo se piensa en Venezuela sin que duela?
Sin que huela a despedidas  y brote una lágrima 
que al recorrer tu mejilla inunda el alma 
de recuerdos, alegrías y esperanzas.



Luchypz 
6/08/2017

domingo, 26 de julio de 2020

Las flechas de Cupido


Exigiendo explicaciones a Cupido
le dije a viva voz lo que mi alma susurra, como un reclamo sin eco.
Le comenté que malgasta sus flechas, 
que había descartado muchas veces la dirección correcta. 

Le reclamé las veces que me flechó sin vehemencia, 
las veces que ató mi corazón, como señuelo, al pez gordo de la indiferencia, 
él silente, sonríe con disimulo, 
parecía tomar nota, así que me animé a continuar con mis quejas.

Pregunté: ¿Son tus flechas o es tu mala puntería? 
A quién debo el honor de ser víctima del desamor.  
Cupido, con ironía, sonrió ante tal tontería.

Cuestiono tu proceder,  apunté con seguridad, cómo quien da una orden.
Amargamente reproché las veces que sus flechas han envenenado mi alma.

Como una guerrera cansada, desistí ante su mirada, 
dije no tengo nada más que mencionar,
me enseñaste entre nubes a amar, 
me bajaste al suelo para perdonar 
aprendí que la entrega no te devuelve a la par.

Cupido sonrió y me dijo
el problema es que el amor no sabe usar el reloj, 
mientras el mundo acostumbra a ponerle fecha” 

Asumo las emociones, tengo el don del amor para repartir a montones, 
no cuestiones, ni supliques ante lo sublime, 
que el amor sabe a dónde llega y en qué momento se entrega.   

No se conoce el amor sin la reconciliación y el perdón,
pues sólo a través de su ausencia cuando toque abrirás la puerta convencida de dejarle entrar, y así mientras tú crees que malgasto mis flechas,  
te sirves de ellas para valorar el amor real. 

Intenta dejar de respirar,  para que entiendas que el oxígeno es invisible pero siempre está, 
nada es más invaluable que encontrar el complemento para amar


Luchy
Mayo 2011

¿Quién es tu DIOS?

Tres golpes de pecho cada domingo en la mañana, y seguimos dando batalla,

entramos a la iglesia observando cada detalle como material para una novela.

Nuestra mente es el templo perfecto de la envidia y la hipocresía;

edificamos constantemente con chismes la vida de otros, sin dedicarnos a nuestra propia vida.


De rodillas imploramos, alabamos y damos gracias...

de pie atropellamos a nuestros hermanos sin importarnos su desgracia.

Vivimos juzgando, olvidando que también seremos juzgados.



¿Quién es tu DIOS? ¿A quién dedicas el resto de tus días?

Siete días a la semana no bastan para hacer dinero,

dos horas en una iglesia son suficientes para dar gracias.

Nuestro templo son bloques decorados con imágenes y cruces, metales y yeso inertes.



Nuestro cuerpo es un templo olvidado, almacén de la intolerancia y la mentira.

Con frecuencia alardean de santos unos cuantos que saben rezar rosarios,

cada Ave María es un aplauso.

Guiados por las apariencias, obsesionados por el dinero,

nos quedamos sin hermanos, sin amigos y sin sentimientos.


¿Exagerada yo?

Te invito a cualquier templo sin importar la religión que profesan vestido de pordiosero,

mendigo de cariño, echate a la suerte de la fe a ver si encuentras almas sinceras,

espíritus libres de prejuicios, capaces de brindar afecto.



Recreo la misma escena, llegando a la iglesia perfumado y en auto nuevo,

charlatan de experiencias bíblicas y padrino limosnero,

lloverán abrazos y reconocimientos.


¿Religión? ¿Qué es eso?

Una excusa para repetir un show o la oportunidad

de presenciar la demostración de amor

más genuina que alguien jamás haya podido darnos.


"El que esté libre de pecados que lance la primera piedra"

quizás muchos verán como ofensa mis letras sin destinatario.


La iglesia no es de piedra, ni el crucifijo un amuleto,

las imágenes no hacen milagros,

los golpes de pecho no castigan nuestros pecados.


Antes de pisar un templo, limpia tus pies, lava tus manos y examina tu corazón.

Mi iglesia es DIOS y los templos son sitios para adorarle,

pero nuestra mayor intimidad la encuentro cada mañana al despertar

como un voto de confianza para que continúe la experiencia de vivir sin etiquetas de religión,

sin tradiciones vacías.



Solo él y yo sin ruidos, 

en el sagrado acto de la confesión íntima,

un encuentro personal y libre.

Llueven piedras.



.

Caer o volar


"Cuando el amor llega así de esta manera, uno no se da ni cuenta, quererse no tiene horario ni fecha en el calendario",  

como decía un gran poeta.



Cuando amarse es  la  fiesta en la que al fin te invitaron a bailar, 
el amor llega abriendo puertas, levando anclas, abriendo tus alas, 
te lanzas al vacío sin miedo y descubres la diferencia entre caer y volar.

El amor te invita a sumar años a la vida, 
será siempre una aventura, 
un riesgo que decides tomar, 
como un adicto al café y a la alegría.

Sonrío, convencida, 
encontré lo que no encontraría en nadie más. 
Apostando a la vida, al amor ,
creyendo que el romance no es cursilería. 

Apresta, alzo el vuelo al inmenso azul de sus ojos,
para compartir la aventura de la vida, 
así quizás logremos perdernos en el tiempo 
y amarnos entre el infinito y el más allá. 



Bahía de Patanemo, Venezuela.

Luchy 
26/07/2020